El pintor del metarrealismo cuántico

Javier Medina se define como un artista autodidacta y  está considerado como un Da Vinci del S.XXI a la vez que los críticos definen su obra como una de las propuestas más vanguardistas del mundo actual, honesta, arriesgada y enriquecedora. Él mismo se delataba afirmando que “el arte y la creación son infinitas”.